LAS ESPIRITUALES:
La primera, enseñar al que no sabe librarse de las trampas que a menudo nos ponen.
La segunda, dar buenos consejos a los que estan para caer.
La tercera, corregir a los que no ven por donde caminan.
La cuarta, perdonar las injurias hasta que uno se harte y se deje llevar del genio.
La quinta, consolar a las mujeres de los que emigran para las Americas.
La sexta, sufrir con paciencia, mientras no haya otro remedio, las flaquezas y malas ideas de los que mandan.
La septima, rogar a Dios por nuestros alcaldes difuntos.
LAS CORPORALES:
La primera, visitar las bodegas de los vecinos.
La segunda, enseñarles el camino de la taberna a los que tienen hambre y dejarse ir si convidan.
La tercera, enseñarles el camino de la fuente a los que tienen sed.
La cuarta, redimirnos cuando llegue el caso.
La quinta, mandar al sastre a los que no tienen calzones.
La xesta, dar posada al peregrino si tiene con que pagar.
La septima, levantar muertos.

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